septiembre 15, 2026

Adiós al rebelde del trazo popular, Adolfo Mexiac

Ciudad de México – Considerado el artista visual que hizo del grabado una forma de protesta y quien nunca abandonó el trazo popular y crítico, Adolfo Mejía Calderón, mejor conocido como Adolfo Mexiac (1927-2019), falleció a los 92 años en su casa de Cuernavaca, acompañado de su esposa, la también artista Patricia Salas Velasco.

La noticia fue difundida por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), que hasta el cierre de esta edición no anunció si realizará algún homenaje al grabador más internacional de México, considerado el último integrante del Taller de Gráfica Popular (TGP) y discípulo más entusiasta de José Chávez Morado, Leopoldo Méndez y Pablo O’Higgins.

Mexiac nació el 7 de agosto de 1927, en Cuto de la Esperanza, Michoacán, y falleció el pasado sábado 12 de octubre a las 21:16 horas, confirmó ayer a Excélsior Salas Velasco.

Sus restos mortales fueron velados desde la mañana de ayer, y hoy a las 8:00 horas será cremado.

¿Fue hospitalizado?, se le consultó. “Antes de esto lo hablamos, pero según su forma de pensar él no quería hospital, tubos… ni vida artificial”.

¿Dónde llevarán sus cenizas? “Él quería que sus cenizas fueran echadas al mar. Así que creímos conveniente llevarlo a Colima, un estado que lo ha recibido maravillosamente, y decidimos ir al poblado de Cuyutlán, en Colima, para dejar que las sirenas abracen a mi bebé”, aunque una parte de éstas se quedarán en su casa de Cuernavaca.

Salas Velasco también comentó que Mexiac tenía en mente realizar una exposición en el Museo Nacional de Antropología.

Sin embargo, dijo que por ahora no se ha agendado exposición alguna, pues “todo estaba parado por el estado de salud de Adolfo”.

Salas reconoció que las autoridades de Colima y del Poliforum Cultural Adolfo Mexiac son las únicas que le han hablado de hacer algún homenaje al creador de la pieza Libertad de expresión, que se ha convertido en su obra más conocida, dado que ha sido utilizada en protestas de todo el mundo, sin embargo aún no hay una fecha concreta, reconoció.

Sobre su archivo, la viuda del artista reconoció que es algo que aún debe platicar con las hijas de Mexiac.

¿Se depositará su archivo en algún lugar? “En Colima hay una exposición en el Poliforum que cuenta con una colección del maestro Mexiac”.

¿Y el resto de su obra? “No tenemos la cantidad total de la obra que dejó; quizá son más de mil piezas, pero eso también tenemos que valorarlo en las próximas semanas”.

¿Le llamaron de Bellas Artes para proponerle algún homenaje? “No, pese a que formó parte de la Academia de Artes, no ha habido movimiento… pero organizaremos un performance, afuera de Bellas Artes, en donde podría presentarse el grupo Té de Brujas con el tema

Linóleo, que se puede ver en YouTube” y es un homenaje al artista.

FUE LA RESISTENCIA

Para el también artista visual Demián Flores, “con el fallecimiento de Adolfo Mexiac se va el último de los grandes grabadores de México y el mundo”.

Y recordó que con su partida “una generación de creadores que utilizaron la gráfica como un arte de resistencia y en favor de la democratización de la imagen”, se quedaron sin su mayor representante.

Y lo definió de la siguiente manera: “Fue un artista activo en los años 50 del siglo pasado en el TGP, trabajó de manera colectiva imprimiendo y distribuyendo carteles, panfletos y hojas volantes sin numerar ni firmar, cuestionando al mercado del arte y la autoría.

Por su parte el académico y crítico de arte James Oles lo definió como “un ser generoso y simpático y el último de los grandes del Taller de Gráfica Popular”.

Y añadió: “Hay algo que me contó una vez y fue de lo más interesante que un artista me ha dicho. Me dijo que cuando él usaba linóleo para hacer grabados era porque tenía que hacer algo muy rápido. El linóleo es una materia industrial fría y me dijo que no era de mucha emoción, así que era para hacer algo rápido”.

Finalmente, el artista Joel Rendón lo recordó como el grabador que dejó una de las obras más imponentes”.

Y añadió: “Pienso que (Mexiac) sí ha dejado una obra importante y, como grabador, es muy triste su muerte, pero debemos recordar su esfuerzo y el trabajo que desarrolló teniendo de contexto la escena nacional que le tocó vivir: los años 60”.